LAS MERCEDES DEL LLANO: MÁS DE UN SIGLO DE HISTORIA

LAS MERCEDES DEL LLANO: MÁS DE UN SIGLO DE HISTORIA
LIBRO DE EDGARDO MALASPINA.




LAS MERCEDES DEL LLANO Y SU HISTORIA

LAS MERCEDES DEL LLANO Y SU HISTORIA
2014

domingo, 13 de febrero de 2011

MAMILA


CRÓNICAS DE LAS MERCEDES DEL LLANO

Por: Edgardo Malaspina

MAMILA



El sosiego de las madrugadas decembrinas mercedenses es interrumpido por el toque festivo de las campanadas de la iglesia. De Paraguitos, La Rochela , 5 de Julio y otros barrios la gente camina hacia la plaza. El pueblo despertó .


Los mayores van a la misa, los más jóvenes a pasear, patinar y a lanzar traqui traquis ; pero casi todos irán a la venta de Mamila a probar las arepitas dulces y el café reconfortante para vencer el frío y el sueño.

Matilde de Calzadilla ( la popular, querida y siempre recordada Mamila, 14.03.1922) llegó a Las Mercedes proveniente de Guiría (Edo. Sucre), puerto del Atlántico, donde confluyeron las razas y las lenguas.


Los misioneros capuchinos lo fundaron en el siglo XVIII, los conquistadores lo hicieron bastión para partir en busca de El Dorado; los franceses antillanos lo usaron de escondite cuando huyeron de las represiones políticas; los indios formaban parte de las misiones religiosas; de Africa llegó la mano de obra esclava; Ingleses e hindúes también vinieron para labrar la tierra. Floreció la agricultura y el patua como idioma producto del cruce de gentes provenientes de distintas geografías.



El poblado tuvo sus momentos económicos estelares que opacaron las guerras. En el siglo XX con la fiebre petrolera, el cacao deja de ser el rubro principal de explotación nacional.Sus precios bajan y su producción también.


No hay trabajo y la gente emigra a todos los confines del país tras la huella del oro negro. Es así como en los años cuarenta (del siglo XX) Mamila llega a Las Mercedes, donde la explotación petrolera estaba en su auge. Venía, junto a dos hermanas más, con sus padres Julianita Calzadilla y Tomasito La paz.



No hay mercedense que no conozca aunque sea por referencia a Mamila en una esquina de la plaza Bolívar. Sus bocadillos resumidos en una arepa portadora de la mejor culinaria oriental los devorábamos cual manjar de dioses en los preludios friolentos de los amaneceres mercedenses con misas de aguinaldo.



La multitud hace cola frente al kiosko humeante por las sartenes con aceite hirviente. Las emanaciones de una gastronomía sencilla y sabrosa se esparcen por el ambiente navideño. El gourmet mercédense degusta parado o deambulando por la plaza de rejas y muros de concreto. Una mujer amable y con sonrisa bondadosa atiende al público. Así quedó retratada Mamila en la nostalgia de mi ya evanescente memoria infantil.



Mamila tuvo muchos hijos: Leobaldo, Robin, Luis, Nelina y Eucaris. A ellos dirigió siempre palabras de cariño y el consejo en el momento preciso para enfrentar las dificultades de la vida.
La alegría navideña para muchas generaciones de mercedenses está asociada a la figura de Mamila, una mujer generosa pero enérgica. No es casualidad que su nombre germánico de pila, Matilde, significa “guerrero fuerte”.

1 comentario:

valmore loaiza baduel dijo...

Cuantos recuerdos llegan a mi mente,al ver la imagen de MAMILA RAMOS.Como olvidar aquellas sabrosas empanadas,que vendía,en su casa,frente al Grupo Escolar Mons.Rodriguez Alvarez.Siempre recuerdo sus arepitas dulces,con anís,que vendía en las misas de aguinaldos y en el Mercado del pueblo.Como buen diente,fuí cliente fijo de ella.Cuando le preguntaba a ella,como estaban las empanadas de carne,me respondía:Están para comerlas "echaitopalante mijito",ya que se podía manchar uno ,el guardapolvo blanco.Mis recuerdos a la querida Negra Mamila,en donde se encuentre.Un saludo a su hijo Luis,compañero de estudios,y de travesuras en la calle Elisio Marchena.Mujer de carácter,fumaba el cigarrillo,con la candela pa ´dentro.Saludos Vieja querida,de tu pupilo Valmore.