LAS MERCEDES DEL LLANO: MÁS DE UN SIGLO DE HISTORIA

LAS MERCEDES DEL LLANO: MÁS DE UN SIGLO DE HISTORIA
LIBRO DE EDGARDO MALASPINA.

PADRINO DE LA 1RA. PROMOCIÓN. MISIÓN SUCRE.

PADRINO DE LA 1RA. PROMOCIÓN. MISIÓN SUCRE.
ACTIVIDAD FÍSICA Y SALUD

I PROMOCIÓN DE DERMATÓLOGOS.UNERG.2001

I PROMOCIÓN DE DERMATÓLOGOS.UNERG.2001
DERMATÓLOGOS.2001

PLACA DE RECONOCIMIENTO

PLACA DE RECONOCIMIENTO
X PROMOCIÓN DE MEDICOS.UNERG.2010

HUESPED DISTINGUIDO.

HUESPED DISTINGUIDO.
ORTIZ.2008




XXIX CONVENCIÓN NACIONAL DE CRONISTAS OFICIALES DE VENEZUELA

XXIX  CONVENCIÓN NACIONAL DE CRONISTAS OFICIALES DE VENEZUELA
MATURÍN.2011

HUESPED DISTINGUIDO.MATURIN.2001

HUESPED DISTINGUIDO.MATURIN.2001
MATURIN.2011.

domingo, 1 de junio de 2008

MANUEL ASCANIO


MANUEL ASCANIO
Por: Edgardo Malaspina


Manuel Ascanio fue uno de los voceros más apasionados de la cultura popular guariqueña. “Matejuajua”, Las Mercedes del Llano y todo el Guárico fueron testigos de sus andanzas. Manuel fue un intelectual de los más desprendidos y originales; aventurero y andariego infatigable, acosado por las indagaciones existenciales que acompañan a los hombres de esa estirpe.

Conocí a Manuel Ascanio una madrugada mercedense de parranda y serenata. Nítidamente recuerdo a Manuel entonando la canción “Corazón no llores más”, de Angel Ávila, en un ventanal del pueblo y bajo una luna grande y clara. Habló de sus andanzas en Europa, y de sus proyectos culturales. Manuel participó en todas las actividades culturales relacionadas con Las Mercedes del Llano. Impulsó los bailorios de Cruz y en honor al Gran Poder de Dios, creó el Ateneo de Las Mercedes y fraguó con amor el jabón de tierra; porque de ella venímos y hacia ella vamos.

Unos días antes de su muerte nos topamos en una calle de San Juan de los Morros y me dijo con una sonrisa y la fina ironía que caracterizaba su verbo: “Me siento tranquilo, poeta, con los murales que pinto en Las Mercedes, estoy pasando a la historia.” Y nos reímos; pero ahora compruebo una vez más el dicho popular de que en cada broma hay una parte cierta. Hubo algo premoritorio.

Ya no está entre nosostros Manuel Ascanio, “El Caballo”, como cariñosamente lo llamaba el Mocho Celestino. Por sus andanzas fue peripatético en la acepción aristotélica del término, y por su rechazo hacia los bienes materiales fue un socrático. No tuvo nada y ahora lo tiene todo: la admiración y el cariño de todos sus conocidos, verdaderas armas para luchar contra el olvido.

1 comentario:

luis torres dijo...

dr. malaspina me alegro encontrar la cara del viejo manuel en este trabajo. ese fue hecho por mi en homenaje que le rendimos hace varios años en las mercedes. luis torres