Blog dedicado aL Municipio Las Mercedes del Llano en el Estado Guárico para recrear su historia, geografía y cultura en general; pero fundamentalmente para hablar de su gente.El blog está dirigido por el Dr. Edgardo Malaspina.
sábado, 18 de febrero de 2017
domingo, 12 de febrero de 2017
¿DE DÓNDE PROVIENE EL NOMBRE DE LAS MERCEDES DEL LLANO?
LAS MERCEDES DEL LLANO Y SU
HISTORIA
¿DE DÓNDE PROVIENE EL NOMBRE DE
NUESTRO PUEBLO, LAS MERCEDES DEL LLANO?
Edgardo Malaspina
1
Los
mercedenses aceptamos como un hecho fuera de dudas que el nombre
del pueblo tiene su origen en una historia casi legendaria y romántica,
recogida por el doctor Julio de Armas en su libro “Camino Real”, publicado en
1959. Don Jorge Carpio se traslada desde el
Hato Palacios en 1868, junto a su familia, hasta el sitio de la Atascosa Abajo. Buscaba
tierras fértiles y agua para su gente y sus animales. Luego otros vecinos se
instalan en el lugar junto a sus familias. Al cumplirse un año de la emigración
(1869), Don Jorge decide darle el nombre de Las Mercedes al caserío en honor a
su madre, su hermana y su hija, quienes le acompañaban en la empresa fundadora.
Julio De Armas afirma: “No conozco ningún pueblo de mi tierra que tenga
envuelta la historia de su nombre en el apelativo de tres mujeres…que
pastorearon rebaños y surcaron la tierra del conuco, para alimentar a una
generación de sus hijos, como la vieja loba histórica dio de mamar a Rómulo y
Remo en el nacimiento de la Ciudad Eterna.”
2
3
La
historiadora española Virginia Calvente posee documentos antiguos sobre
nuestros pueblos (O, Botello.2011). En esos papeles, que datan de 1747, se
citan lugares conocidos por nosotros al encontrarse cerca uno de otros: El
Calvario, Belén, Santa Rita, Mocapra y el hato La Merced (en otro aparte se
habla del hato Las Mercedes.)
4
Entonces,
podemos esbozar tres teorías para explicar el origen del nombre del pueblo: 1)
Don Jorge Carpio le colocó ese nombre en honor a sus familiares sin tener
conocimiento del hato Las Mercedes.2) Don Jorge Carpio sabía de la existencia
del hato Las Mercedes y tuvo entonces motivos históricos, sentimentales y
familiares para reafirmar ese nombre en la fundación.3) El pueblo no lo fundó
nadie específicamente. En ese sitio hubo tierras feraces y agua abundante; y por lo tanto habitantes,
como lo afirma Mariano Martí en su visita pastoral en 1783 a Belén, a escasos
kilómetros de Las Mercedes. El nombre, entonces, sería una reminiscencia
histórica, transmitida de generación en generación por el subconsciente
colectivo.
sábado, 28 de enero de 2017
Gusanitos en el agua y carnet patriótico RAMÓN HERNÁNDEZ
EL NACIONAL - Sábado 28
de Enero de 2017 Opinión/6
Opinión
Gusanitos en el agua y
carnet patriótico
RAMÓN HERNÁNDEZ
>>
@ramonhernandezg
E l escritor Luis
Britto García, autor de 83 libros y 4 cantos desesperados, no se ha vuelto a
quejar del mal servicio de Hidrocapital, quizás está haciendo la cola para
obtener el carnet de la patria y no ha tenido tiempo ni de enjuagarse la boca.
He estado atento en los últimos meses después de su panegírico negativo a la
empresa hídrica y ni siquiera ha rezongado ante la inusitada cantidad de
gusanos de variados tamaños, colores y familias que llegan con el agua que con
el sello de potable reciben los venezolanos en sus hogares, especialmente en
Caracas y sus cercanías, pero también en Calabozo, Las Mercedes del Llano,
Puerto Ordaz, Güiria, El Cobre, Yaguaraparo, San Juan de Manapiare y la Colonia
Tovar.
Como experto en piratas
y piraterías, cronista acallador de trácalas, el intelectual del régimen sabe
mucho de ciencia ficción y de la confección de la mortadela, pero sobresale por
su buen ánimo para justificar injusticias, exclusiones, baboserías propias y no
tan ajenas, bravuconadas leguyéricas y toda la variedad de amedrentamientos que
pueda concebirse en un Estado tomado por asalto por bandoleros de la peor
ralea.
Instalado en su
proletaria torre de marfil, ya debería haberse asombrado de que por el
lavamanos, la ducha, la llave del fregadero, la manguera del jardín siempre
verdecito y también por el tanque de la poceta salen seres acuáticos casi tan
grandes como los que perseguía con su arpón cuando se dedicaba a la pesca
submarina. ¡Qué tiempos aquellos! En Cuba la nomenklatura resolvió su problema
de justa distribución de los bienes disponibles apegados a la ecuación real
socialista: el que parte y reparte le queda la mejor parte. Siendo ellos los
que distribuían las tarjetas de racionamiento, al pobre Liborio le daban una y
ellos se quedaban con cuarenta. Aquí pasa lo mismo con la tarjeta de la patria
y las tarjetas de débito que reparten las misiones.
Todas tienen la misma
apariencia, pero no dan a todos por igual. Britto tendrá decenas de bolsas de
CLAP, pero ninguna el vecino de al lado por vivir en una zona burguesa. Luis,
te jodiste, tu "agua potable" viene de la misma planta de
tratamiento, de la misma represa a la que lanzan cadáveres y otras linduras. El
presupuesto del cloro, el propio cloro y los protocolos de potabilización se
los llevaron para Cuba, como la dignidad, el amor propio y el respeto al pueblo
que dicen defender y reivindicar. Farsantes. Vendo gusanera tropical verdadera,
marxista, carnetizada y con 17 años robando a placer
© 2017 CA Editora El
Nacional. Todos Los Derechos Reservados
domingo, 1 de enero de 2017
sábado, 31 de diciembre de 2016
NAVIDAD Y AÑO NUEVO EN LAS MERCEDES DEL LLANO
NAVIDAD Y AÑO NUEVO EN LAS MERCEDES DEL LLANO
Edgardo Malaspina
Los recuerdos más lejanos sobre las
celebraciones decembrinas mercedenses (1920-1930) los encontramos en los
escritos de Concha Rachadell (1902-1900), la primera maestra del pueblo.
Rachadell describe algunas fiestas de gala al aire libre (en “casas
hospitalarias”) por motivos navideños en “noches de perfumes y de música y de
luna”, con bellas damas, luciendo rosas en sus hombros; y caballeros gallardos
y galantes que se paseaban en un patio
florecido de jazmines. Los presentes eran “jóvenes, enamorados, platónicos de
ilusiones y de esperanzas”, entregados al placer y que brindaban con “vinos
añejos en finos cristales”. En estas veladas
reinaba el orden, la cordialidad y la alegría; y se recitaban poesías,
entre canciones y bailes. La maestra le dedica unos versos a una Noche Buena:
Las campanas anuncian ¡ha nacido el Mesías / y en esta noche plácida y serena/
sólo mi pobre alma no siente alegrías/ porque tú estás tan lejos en esta noche
buena!
Concha
habla de una reunión un 31 de diciembre, iluminada “por una hermosa
luna llena… que enviaba su luz, como una bendición del cielo sobre los tristes moradores de la tierra”;
y continúa: “El ambiente era suave y embalsamado y el cielo esmaltado de
bellísimas estrellas estaba teñido de un azul purísimo”. El año nuevo lo
recibieron apurando “en finas copas, los más finos licores”. Al siguiente día la
reunión festiva continuaba bajo un amanecer “claro y bello, magnífico,
esplendido”; y los mercedenses pensaban “al aparecer un año nuevo:¿qué nos
traerá?...¿la felicidad o la desgracia, la realización del bello ideal o la
muerte de todas las esperanzas?
2
Para
muchas generaciones de mercedenses la navidad se asocia a las arepitas dulces de Mamila. No hay
mercedense que no conozca aunque sea por referencia a Mamila en una esquina de la plaza Bolívar.
Sus bocadillos resumidos en una arepa portadora de la mejor culinaria oriental
los devorábamos cual manjar de dioses en los preludios friolentos de los
amaneceres mercedenses con misas de aguinaldo.
3
Por
un tiempo las misas de madrugada fueron suspendidas por el párroco. Varias
fueron las razones: alguien lanzó un cohete
horizontalmente entre los feligreses y algunos resultaron heridos.
Además, Remigio cantó la versión
completa de la gaita de Joselo, de moda a la sazón, en pleno servicio
religioso; y cada vez que el cura le pedía silencio, Remigio respondía con voz
etílicamente distorsionada, mientras su cuerpo se tambaleaba: ¡no somos nada! (En
alusión a uno de los chistes más pegajosos de la gaita de marras).

4
Varios
personajes quedaron en mi memoria asociados a la navidad. El maestro de
albañilería Francisco Carrillo era hombre de palabras y acciones curiosas.
Decía no asistir a los entierros por
motivos de reciprocidad: estaba convencido de que los difuntos amigos no asistirían
tampoco a su funeral. También solía
contar que dormía con sus lentes puestos para no perderse ningún detalle en
caso de que Morfeo lo gratificara con algún pasaje onírico eróticamente interesante. El maestro Francisco
repartía en diciembre sus tarjetas de presentación con un mensaje
reconfortante, propio del espíritu navideño. También se montaba sobre el único
tanque que distribuía el agua al pueblo y colocaba un arbolito, cuyas luces
llegaban a todos los confines de la ciudad para regocijo de niños y adultos.
5
“Carita”
, una especie de fotógrafo ambulante, con
su figura delgada cargaba terciado al hombre su instrumento de
trabajo; y el 31 de diciembre, no sé si motu proprio o por indicación de las
autoridades, atestaba de pólvora un pequeño cañón en la plaza Bolívar, al cual
aplicaba fuego en el preciso momento cuando un año daba paso a otro. Los
mercedenses esperaban el retumbar del cañón de Carita para abrazarse y darse el
feliz año.
sábado, 12 de noviembre de 2016
DON FÉLIX VARGAS, EL ALGEBRISTA
DON FÉLIX VARGAS, EL ALGEBRISTA
Edgardo Malaspina
En 1777 Lorenzo Campins y Ballester, fundador de
los estudios médicos en Venezuela y creador del Protomedicato (institución que
controlaba todo lo referente a la salud en la época colonial) hizo una especie
de censo para evaluar a los que ejercían la medicina y constató que había médicos graduados
(físicos), herbolarios, parteros, ensalmadores, boticarios, especieros y
cirujanos. Estos últimos tenían su propia clasificación: latinos (estudiaban en
latín), romancistas (estudiaban en castellano, una de las lenguas romances),
flebotomistas o barberos sangradores (la sangría era un método muy usado) y
algebristas. El término para definir a este último profesional proviene del
árabe (álgebra: reducción, cotejo) y sirve para designar a ciertos matemáticos,
pero también a los que curaban huesos dislocados, porque en ambos casos al
encontrar la incógnita las cosas quedan en su lugar.
Sirvan estos prolegómenos para
referirme a don Félix Vargas, recientemente fallecido y quien por mucho tiempo
se dedicó en Las Mercedes del Llano al arte de “sacar falseaduras (luxaciones)
y torceduras de huesos”, labor que lo convierte en un digno y legítimo descendiente de los algebristas del
periodo colonial. Muchos mercedenses con algún trauma óseo fuimos auxiliados en
más de una ocasión por las hábiles manos de don Félix Vargas, quien podía
precisar cuando la solución estaba es su arte o en las de un traumatólogo:
diferenciaba,
“quebraduras”, fisuras o “falseaduras”. Con su actitud honesta y siempre presta para
ayudar al necesitado de su oficio cumplía con el consejo de la Organización
Mundial de la Salud de recurrir a los empíricos, en ausencia de los profesionales
correspondientes, que cumplan con el
mandato hipocrático de “primum non nocere” (lo primero es no hacer
daño).
Don
Félix nació (20 de enero de 1930) en San Sebastián de los Reyes, ciudad
históricamente fundamental para el
desarrollo de los llanos y de donde provienen muchos pobladores de Las
Mercedes. De su padre, don Roque Jacinto Vargas, heredó
el aspecto físico y el arte de sanar huesos; mientras que de su madre, doña
Daria Reyes, le viene el carácter bondadoso y la predisposición de hacer el
bien al prójimo.
Llegó al pueblo en 1953 tras las buenas nuevas del espejismo
petrolero. Allí trabajará, tendrá varias esposas y procreará 17 hijos. Además
de algebrista fue “toero” con un diapasón de ocupaciones que iban desde la
albañilería hasta el comercio al frente de mostradores de bodegas y bares. Fue
muy famoso su negocio “Flor de patria”, pero más aún el bar con ese mismo
nombre, siempre concurrido porque vendía la cerveza a real y medio (75
centavos) cuando todos los otros expendios la tenían a un bolívar, precio poco atractivo para los
bolsillos estudiantiles.
Don
Félix consideraba que su arte de sobador
era un don de Dios y lo ejercía a la manera de los periodeutas griegos: iba a
la casa del necesitado sin más aperos que sus diestras manos, el palo de arco,
la morrona y sus oraciones.
sábado, 29 de octubre de 2016
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