LOS PÁJAROS EN NUESTRA
CASA DE LAS MERCEDES DEL LLANO.
Edgardo Rafael Malaspina Guerra
1
En nuestra casa de Las Mercedes
del Llano teníamos muchos pájaros enjaulados, y esa población creció cuando
llegó la tía Carolina, desde Santa María de Ipire, con sus propias aves:
arrendajos, canarios, turpiales, azulejos, pericos y otras que no preciso ahora.
El arrendajo solía imitar el cacareo, el canto de los gallos, el
chirrido de una sierra cortando madera y hasta el aullido del mono del señor
Pipo, que andaba por allí de casa en casa cometiendo fechorías hasta que saltó
sobre el tendido eléctrico y cayó fulminado.
2
En el grupo de los turpiales
había uno que no era tal; y eso lo entiendo ahora porque su canto y colores son
inconfundibles. Se trata del gonzalito. Isaac Pardo en su maravilloso libro
“Esta tierra de gracia” afirma que su nombre proviene del conquistador Garci
González de Silva (1546-1625), quien usaba un penacho de plumas amarillas y
negras.
García González de Silva se hizo
famoso y “… la gente llamaba “gonzalito” a un pájaro canoro que lucía por las
enramadas su plumaje amarillo y negro”.