LAS MERCEDES DEL LLANO: MÁS DE UN SIGLO DE HISTORIA

LAS MERCEDES DEL LLANO: MÁS DE UN SIGLO DE HISTORIA
LIBRO DE EDGARDO MALASPINA.




LAS MERCEDES DEL LLANO Y SU HISTORIA

LAS MERCEDES DEL LLANO Y SU HISTORIA
2014

domingo, 22 de marzo de 2026

LAS TROPAS DEL CORONEL REALISTA JUAN JUEZ LLEGAN HASTA SANTA RITA DE MANAPIRE (1819)

 

LAS MERCEDES DEL LLANO Y SU HISTORIA.

 

LAS TROPAS DEL CORONEL REALISTA JUAN JUEZ LLEGAN HASTA SANTA RITA DE MANAPIRE  (1819)

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

1

En 1819 el ejército realista , en calidad de pacificador , tenía como jefe máximo a Pablo Morillo , quien afinaba las estrategias para continuar lo que suponía era la reconquista del territorio venezolano y acabar , de una vez por todas , con la guerra.

Miguel de la Torre se había posesionado de la plaza de San Fernando de Apure, mientras los patriotas ocupaban extensas zonas del Arauca. Los realistas efectuaban operaciones de reconocimiento, pero eran hostigados por los republicanos con sus baterías. Los bandos intercambiaban fuegos de artillería desde las orillas de los ríos del Apure .Miguel de la Torre atacó , con su columna de cazadores ,las posiciones de los patriotas al mismo tiempo que arrastraba varias canoas con las colas de los caballos. Páez reforzó al ejército patriota con 800 hombres . El comandante realista Ramos atacó a los patriotas y fue herido gravemente de un lanzazo en la cabeza. Los republicanos atacaban repentinamente y se retiraban de igual forma. Los realistas se quejaban de la velocidad de los caballos de sus enemigos y entendían que todas esas acciones evitaban una acción general con el objeto de fatigarlos “por los ardientes arenales del Arauca.” La táctica de guerra de guerrillas , por parte de los patriotas, era evidente .

 

2

El 18 de marzo de 1819 el coronel realista Juan Cini notifica a sus superiores ,desde su Cuartel General de Achaguas, sobre los últimos acontecimientos. Específicamente se refiere a Zaraza que se dirigía a las quebradas del Valle de la Pascua para enviar a San Diego el ganado que pudiese. Los realistas lo atacaron, pero no pudieron apresarlo. No obstante, capturaron a su secretario y le dieron muerte. También fueron hechos prisioneros 25 patriotas y se apoderaron de 25 carabinas. Páez , por su lado, luchaba con su Guardia de Honor, contra el coronel Jacinto Perera. También , Juan Cini , habla del paso de los realistas por Santa Rita tras las huellas de Zaraza : “El coronel comandante del regimiento de Húsares de Fernando VII , Don Juan Juez ,desde el campamento del Cucharo con fecha de 23 del próximo, pasado de febrero (de 1819) anuncia el feliz éxito de su expedición emprendida sobre los cantones del rebelde Zaraza, y los de Urquiola y Rengifo, habiendo seguido su ruta por Santa Rita …”  .

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

martes, 3 de marzo de 2026

EL JUEGO DE LA PELOTA Y LA CASA EMBRUJADA .

 

CASAS Y COSAS DE LAS MERCEDES DEL LLANO.

 

 

 

EL JUEGO DE LA PELOTA Y LA CASA EMBRUJADA .

 


 

 

 

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

1

 El estadio de Las Mercedes quedaba cerca del liceo Pedro Itriago Chacín en el sitio que una vez se llamó  Barrialito.

En ese estadio jugaban al béisbol los trabajadores petroleros con sus respectivos equipos, pero también se realizaban “caimaneras” o juegos entre equipos que se organizaban de manera ocasional. Participaban adultos y jóvenes. Estos últimos formaban parte de la Corporación Criollitos de Venezuela.

El béisbol era una atracción, por lo general, de los domingos; pero también se efectuaba en días de semana.

2

En uno de esas contiendas beisbolísticas, una pelota se salió del perímetro del estadio. Era algo frecuente, consecuencia de un  jonrón o de un un foul fly. Lo cierto es que cuando eso sucedía, una trulla de muchachos salía en estampida en busca de la pelota.

La pelota cayó por la ventana de  una casita de barro, bahareque y cinz.

3

Luego de tocar la puerta con insistencia, los vecinos dijeron que la casa estaba deshabitada. Los muchachos forzaron la puerta y entraron.

El rancho tenía una sala-cocina que comunicaba con un cuarto. Supusieron que era un dormitorio. Entraron y se sorprendieron: en medio del recinto, el piso de cemento tenía un agujero con forma de ataúd.

Del hoyo sobresalían los zancos de una escalera de madera.

Huyeron despavoridos para comunicar la noticia.

Al rato regresó una trulla mayor: medio pueblo.

4

En el cuartucho no cabía un alma más. —Es necesario bajar para ver qué hay allá —dijo alguien. Todos guardaron silencio.

Luis, un joven atrevido, amante del peligro (podía pasar a gran velocidad en bicicleta por debajo de un camión cisterna de gasolina en movimiento) y de aventuras descabelladas, se ofreció de voluntario.

Luis bajó con una linterna por los peldaños de la escalera.  A los pocos minutos gritó que había llegado a una sala, pero que más abajo estaba otro hueco parecido al de arriba con otra escalera que iba más profundo.

Era un hoyo de dos pisos. Luis siguió bajando.

5

Cuando volvió a donde estaba la multitud, Luis contó lo siguiente:

 En el primer espacio subterráneo estaban dos féretros pequeños de color blanco, colocados sobre unos ladrillos rojos. En medio de los mismos se observaba un candelabro con signos de velas usadas. En las paredes colgabas fotografías de niños rodeados de imágenes de santos.

En el segundo subterráneo las urnas eran grandes y negras. Tenía un candelabro en la misma disposición de la sala superior; pero si las velas de arriba se habían desgastado, las de abajo, según la descripción de Luis, parecían estalactitas las adheridas al flamero, mientras que las goteadas hasta el suelo eran como estalagmitas. Todas estas descripciones eran señales de una intensa actividad espiritista. En las paredes había fotografías de personas con alfileres. Sobre una repisa se ubicaba una réplica en cerámica de María Lionza, como de medio metro, rodeada de figuras de menor tamaño, entre las cuales se destacaban Negro Primero, un indio con una hacha, y muchas otras estatuillas que Luis no conocía.

De la muchedumbre saltó una pregunta:

—¿Abriste las urnas?

—¡Claro!

—¿Qué viste?

—Muñecos de trapo.

 

6

Luego de saberse los detalles del rancho macabro del juego de la pelota, la noticia fue motivo de murmuraciones en las tertulias de los mercedenses.

Algunos vecinos dijeron “que lo sabían”, porque sentían pasos en las madrugadas que se dirigían a la casa embrujada.

Los capitanes a posteriori nunca faltan.

 

 

 

domingo, 8 de febrero de 2026

MÉDANO COLORADO

 

LAS MERCEDES DEL LLANO Y SU HISTORIA.

Edgardo Rafael Malaspina Guerra


 

MÉDANO COLORADO.

1

 Desde Santa Rita de Manapire parte la carretera hacia el parque nacional Aguaro-Guariquito. El trayecto sólo posible en verano, se inicia bordeando los arrecifes, siguiendo caminos, veredas  y desvíos que levantan polvo al paso de las llantas.

2

 Viajas y observas  extensiones de sabanas , paisajes cinéticos de pajonales , hierbas secas  y olorosas, pequeños esteros, lagunas con garzas y muchos pájaros cantores, alegres y extraños para quien se adentra en la zona por primera vez.

3

 Son casi tres horas hacia Garcita, a orillas del Aguaro-Guariquito, pero la ruta se hace corta  cuando disfrutas del panorama con sus parajes  variopintos y exóticos como el cerro de Médano Colorado, a un lado de la senda.

4

Médano colorado es un cerro de arena en constante movimiento. Fuerzas eólicas permiten  la acumulación de arena menuda y rosácea en una pugna eterna con los elementos centrífugos de la erosión.

 Se sube a Médano Colorado sintiendo la pesadez en los pies ,la arena  obstaculiza el paso. La huella, sobre la arena colorada movediza, es casi inmediatamente borrada por una ráfaga de aire silbante. Un frescor salvaje  y acogedor invade nuestro cuerpo, y entonces se piensa en la grandeza de las cosas buenas del alma, la sabiduría  de la naturaleza y las bellezas geográficas de nuestro país.

5

 Al llegar a la cima , solventando cráteres y ondulaciones , se divisa un paisaje de lejanías verdi-azules , circulares  y extasiantes. Por un instante te sientes todopoderoso al meditar pausadamente; luego percibes un gran alivio corporal y espiritual.

6

 Médano Colorado, de lejos es una turgencia misteriosa; de cerca, arenisca virgen y torbellino de ensueños.

 

lunes, 2 de febrero de 2026

SUCRE: EL MAL JINETE.

 

 


ANTONIO JOSÉ DE SUCRE: EL MAL JINETE.

(Cumaná, 3 de febrero de 1795)

Dedico a mi muy apreciada Maestra Dalila

Edgardo Rafael Malaspina Guerra.

1

La Historia Patria, la grande,  la estudiábamos desde el segundo grado de primaria. El método utilizado era el escolástico: había que aprenderse párrafos enteros al caletre

2

En el Grupo Escolar Monseñor Rodríguez Álvarez  de Las Mercedes del Llano , en sexto grado, la Maestra Dalila nos habló de Antonio José de Sucre, y nos pidió saberse de memoria la semblanza que hizo Simón Bolívar sobre el Gran Mariscal de Ayacucho, y la cual abarcaba más de una página.

3

Parece que Sucre tenía una manera muy peculiar de montar a caballo, por eso cuando  Daniel Florencio O’ Leary  lo vio, por primera vez, le preguntó al Libertador:

—¿Quién es ese mal jinete?

Bolívar le contestó inmediatamente:

—“Es uno de los mejores oficiales del ejército, reúne los conocimientos profesionales de Soublette, el bondadoso carácter de Briceño, el talento de Santander y la actividad de Salom”.

Luego, Bolívar se extendió en alabanzas, destacando su valor, inteligencia y lealtad, sus principios, comportamiento moral y su grandeza del alma.

 

 

martes, 27 de enero de 2026

ÁNGEL EDUARDO ACEVEDO.

 

LAS MERCEDES DEL LLANO Y SU HISTORIA.

 

ÁNGEL EDUARDO ACEVEDO, EL POETA DE GARCITA.

 


Edgardo R Malaspina G

1

“No es lo mismo haber nacido a orillas del Sena que en la confluencia del Apurito con el Guariquito”. Eso afirmó Jesús Sanoja Hernández cuando prologó un libro de Ángel Eduardo Acevedo, el poeta de Garcita. Luego, JSH establece una relación muy íntima entre la obra poética de Acevedo y su lar nativo, donde tiene enterrado ombligo y alma, como si estuviese amarrado al botalón de la infancia. Partió de Garcita y se hizo “itinerante, caminante, pero no viajero, incursionista mas no excursionista”. Físicamente, lo define pálido y espigado, con inexpresivo rostro cruzando los pasillos de la Facultad de Humanidades de la UCV, “en medio de rigores silenciarios, vastos recogimientos que en audición del mundo economizaba la palabra para dotarla del poder de la poesía. Iba y venía becerrero…”

2

Luis Alberto Crespo recuerda la procedencia fluvial de Acevedo, entre el Apurito y el Merecurito “cuyas aguas no consiguen refrenar las furias del verano”. Recuerda también su canto, lleno de “pasión por el aguacero regañado por los incendios, desde Garcita a La Culebra”.

3

AEA se inició en el mundo de las letras en El Guariqueñito en San Juan de los Morros, junto Valera Mora y Adolfo Rodríguez. Estudió literatura en la UCV. Participó en círculos literarios como Tabla Redonda (1959). Colaboró con las revistas Letra Roja (1963), Sol Cuello Cortado (1963) y en el papel literario de El Nacional. En 1964 obtuvo el premio de la Asociación de Estudiantes de Letras. Luego recibió el premio de Poesía Latinoamericana de la revista Imagen. Entre sus libros tenemos: Papelera, Rústico, Mont Everest , y Baladas y Romances.

4

Acevedo es poeta que reafirma su vocación a través de sentencias lapidarias:

-La poesía es sencillo estremecimiento hacia el espíritu, la vibración que sube al agitarse nuestros monstruos bestiales y angelicos, de aquí que la materia poética es patrimonio de todos los hombres…

-La vida es eso que aspiramos, el cumplimiento de los ideales. El mundo es esto en que se nos ha convertido la vida.

-Cuando era la naturaleza silenciosa, la callada energía era la vida.

-Queríamos, a partir de la palabra, dar comienzo a la organizada, comulgante, exacta vida del hombre.

-…Donde empieza el mundo termina la esperanza secular de la vida, cuyo curso, entonces se vuelve calvario…

-Cuando los hombres aseveran que el mundo ha sido creado por Dios es para utilizarlo contra la vida…

-La guerra significa, con estruendo, la enajenación. Y enajenación es andar bajo la entera servidumbre, bajo el totalitarismo…

Arte y amor son al final uno, vasija y esencia de la vida ideal,  que a estas alturas se llamará anhelo de espíritu…

 

 

 

 

viernes, 9 de enero de 2026

EL MATADERO MUNICIPAL.

 

 

CASAS Y COSAS DE LAS MERCEDES DEL LLANO.

 

EL MATADERO MUNICIPAL.






Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

1

El viejo matadero municipal, se ubicaba(todavía tiene vida útil) casi en las afueras del pueblo, cerca de la manga de coleo. Hasta allá llegábamos a pie cuando íbamos solos, pero la mayoría de las veces nos trasladábamos en carro con nuestro padre.

2

La estructura del matadero aparentaba ser maciza, hecha de bloques, aunque con techo de cinc, muchos ladrillos de ventilación y un gran portón central. En su patio trasero revoloteaban las aves de rapiña sobre cúmulos de huesos.

El matadero tenía su propio tanque surtidor de agua. Un enorme árbol cubría parte del caserón, lo que le daba un aspecto sombrío y misterioso  por las noches.

3

En interior del matadero era iluminado con unas bombillas de luces opacas. Allí el calor era sofocante por las calderas con agua hirviente.

En las afueras, los animales esperaban su turno en un corral estrecho, de esos que inspiraron, seguramente, a Singer para escribir su libro “Liberación animal”

Don Luis, un anciano de rostro patriarcal y hablar pausado, era el mejor la hora de aplicar la estocada final a una res. Eso se vociferaba en tono de alabanza. Uno asistía a ese espectáculo con morbosa curiosidad y captaba el preciso momento de la puñalada certera  sobre la nuca, el último bramido y la expansión trémula de las patas  hasta desparramarse totalmente y golpear el suelo con un golpe seco.

 Gaspar era otro de los matadores. Uno vez vi cómo recogía en un vaso la sangre que salía a borbotones de un animal degollado. Un hombre, supuestamente anémico, se bebió sin respirar la solución hemática.

4

En el matadero me inicié en un negocio muy exitoso. Papá me permitió recoger los cuajos de sus animales beneficiados, los cuales preparaba con abundante sal a la espera de los compradores. Eran tiempos cuando el queso llanero se hacía con el estómago de una vaca, cuyas cuatro partes sabía de memoria, gracias a las lecciones de la maestra Dalila.

5

La res dividida en dos grandes pedazos era traslada hasta las carnicerías en la camioneta verde de Rafael, chofer y carnicero. Yo vi varias veces como el acompañante de Rafael viajaba montado sobre el estribo derecho, y cuando el auto estaba a punto de llegar se lanzaba con elegancia y caía con una pose espectacular cinematográfica.

Una vez le pedí la cola a Rafael y quise imitar lo que hacía su segundo a bordo por fuera de la camioneta. Esperé el momento oportuno y me lancé del carro. Caí aparatosamente  sobre la acera de largo a largo. Los pantalones se rompieron por las rodillas y yo terminé con raspones por todas partes.

Al llegar a casa, Carlos, nuestro hermano amante de la física y las matemáticas, me dijo que he debido correr un poco, y me habló de las Leyes de Newton, que estudiaría más tarde   con el profesor Martín Aponte.

Fotografía: Edmundo de Jesús Malaspina Guerra.

 

lunes, 5 de enero de 2026

EL MUNICIPIO EN “MURAL DE LOS PUEBLOS DEL GUÁRICO” DEL DOCTOR ADOLFO RODRÍGUEZ.

 

 

LAS MERCEDES DEL LLANO Y SU HISTORIA.

EL MUNICIPIO EN “MURAL DE LOS PUEBLOS DEL GUÁRICO” DEL DOCTOR ADOLFO RODRÍGUEZ.

Edgardo R Malaspina Guerra






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El libro Mural de los Pueblos del Guárico del doctor Adolfo Rodríguez constituye una apretada síntesis de todas las investigaciones que ha realizado el autor sobre los poblados y caseríos guariqueños.

El doctor Rodríguez no necesita de presentaciones especiales: sus trabajos han sido galardonados en diferentes certámenes, de carácter histórico o literarios. Es miembro de la Academia de la Historia y de la Lengua venezolanas. Fue Vicerrector Académico de la Universidad Rómulo Gallegos y ha recibido innumerables reconocimientos y condecoraciones de manos de diferentes instituciones y centros culturales.

Una sola de sus múltiples y fructíferas actividades es suficiente para que su nombre figure en la Historia del país y de su lar guariqueño.

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En Mural de los Pueblos del Guárico el inicio no puede ser más elocuente: “El Estado Guárico parece un gran corazón en el centro de Venezuela. Lo surcan venas y arterias que vienen o van a los Estados vecinos…” Luego va la descripción municipio por municipio y su origen, el cual nos lleva hasta los pueblos indígenas. La conquista española también deja su impronta en tierras guariqueñas: aparecen pueblos que se quedan anclados para siempre; pero otros, como fantasmas, desaparecen. La cruz puede más que la espada, a veces, y por eso los misioneros también fundan pueblos. El cultivo de la tierra y el desarrollo de la ganadería conforman las bases del hato, y este último se convierte en el núcleo que dará origen a muchos pueblos.

 

Para referirse al poblamiento del Guárico, Rodríguez recurre a un giro lazomartiano: “Entre la ola caída y la ola que no cae, el llano estaba allí, en su esencia. Una horizontalidad innombrada conformada por pequeños y grandes murmullos, connubios solares y encadenamiento hacia todos los peladeros y todas las madrigueras que son vida o polvo…”.

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Cada pueblo , cada caserío guariqueño tiene su historia y el Dr. Adolfo Rodríguez nos la cuenta sin olvidar que todo fenómeno histórico encierra en su seno una contradicción dialéctica: la conquista española es un acto progresista de fuerza que lleva la semilla de la rebeldía en busca de la libertad por parte de los pueblos sometidos. Los llanos guariqueños contribuyeron con la independencia nacional porque fueron escenarios de importantes batallas. El propio Bolívar valoró y reconoció la valentía de nuestros llaneros y su participación decisiva en las luchas independentistas.En muchas ocasiones, Rodríguez nos ha recordado al llano y el llanero como elementos esenciales en la conformación de Venezuela como República libre.

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El capìtulo denominado Estampas confirma nuestras sospechas surgidas al leer las primeras líneas del libro: Mural de los pueblos del Guárico es un relato lleno de historias cruzando nuestros llanos, pero, por encima de todo es una obra poética, impregnada de un sentimiento difundido y defendido fervorosamente por el autor: el de la guariqueñía.

Rodríguez se refiere a nuestro municipio y habla de la historia de Cabruta, Garcitas, Santa Rita, Belén y Las Mercedes.